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aprendizaje:taller_letras:taller_de_alexander_jimenez:bitacora

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 Cuarta sesión: mayo 21 de 2018. Cuarta sesión: mayo 21 de 2018.
 En esta sesión hablamos de la frase de cajón y la frase rebuscada. Ambas nacen cuando el escritor, por falta de tiempo u otras circunstancias,​ no se compromete profundamente con lo que quiere decir. Sandra y Kelly no pudieron acompañarnos. Tirsa y Rubén Darío nos compartieron dos letras. Ellos y Daniel aseguran que es más fácil llegar a una canción a través de la melodía. La letra de Tirsa tenía unos valores que ella va a tratar de desarrollar más a fondo: la idea de lo luminoso, y los tres tiempos que maneja la historia. A la canción de Rubén le hicimos algunos comentarios que podrían ayudar a desarrollar todo su potencial: algunas repeticiones de cuatro frases, dejarlas en tres para acentuar lo inestable con el número impar; recurrir a los relativos menores de los acordes en la parte triste de la historia. Gracias a esa letra vimos que si el escritor tiene clara la idea, esta se verá reflejada de manera transversal:​ había grupos de palabras que tendían a un mismo propósito en diferentes versos. La palabra "​cobardemente"​ era demasiado visible: recordamos que Hemingway había escrito 35 veces la última página de "​adiós a las armas" para "​suavizar el lenguaje"​. A veces es preferible que la opinión del escritor no se note: los oyentes somos los que deberíamos llegar a las conclusiones. ​ Había una frase de la canción que no era clara: habría que eliminarla, o aclararla. ​   En esta sesión hablamos de la frase de cajón y la frase rebuscada. Ambas nacen cuando el escritor, por falta de tiempo u otras circunstancias,​ no se compromete profundamente con lo que quiere decir. Sandra y Kelly no pudieron acompañarnos. Tirsa y Rubén Darío nos compartieron dos letras. Ellos y Daniel aseguran que es más fácil llegar a una canción a través de la melodía. La letra de Tirsa tenía unos valores que ella va a tratar de desarrollar más a fondo: la idea de lo luminoso, y los tres tiempos que maneja la historia. A la canción de Rubén le hicimos algunos comentarios que podrían ayudar a desarrollar todo su potencial: algunas repeticiones de cuatro frases, dejarlas en tres para acentuar lo inestable con el número impar; recurrir a los relativos menores de los acordes en la parte triste de la historia. Gracias a esa letra vimos que si el escritor tiene clara la idea, esta se verá reflejada de manera transversal:​ había grupos de palabras que tendían a un mismo propósito en diferentes versos. La palabra "​cobardemente"​ era demasiado visible: recordamos que Hemingway había escrito 35 veces la última página de "​adiós a las armas" para "​suavizar el lenguaje"​. A veces es preferible que la opinión del escritor no se note: los oyentes somos los que deberíamos llegar a las conclusiones. ​ Había una frase de la canción que no era clara: habría que eliminarla, o aclararla. ​  
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 +Bitácora del taller “cantar el cuento”.
 +Quinta sesión: mayo 28 de 2018.
 +En esta sesión hicimos un ejercicio que dio frutos muy eficaces: los asistentes debían contar un pequeña historia de unas pocas frases en la que evocaran alguno de estos sentimientos:​ miedo, alegría, rabia, tristeza. La condición era que no usaran esas mismas palabras ni otras que guardaran relación de sinonimia. Todos los asistentes lograron el objetivo. Tirsa hizo una descripción de un lugar de manera menos vaga, y compuso un párrafo con un muy buen contenido plástico. Hablamos de un escritor japonés que hizo el ejercicio de escribir algo en inglés y traducirlo luego a su idioma: el resultado fue lograr un estilo único en su idioma. Daniel pensó que esa podría ser una buena opción para sus letras. ​
 +Rubén Darío hizo algunos cambios a su letra. Fue especialmente valioso el descubrimiento que hizo de uno de sus versos. En la versión original decía "pero un día, un día, un día, un día". El cambio sugerido fue repetir solo tres veces, "pero un día, un día, un día", para acentuar la inestabilidad con lo impar. Lo que él escribió fue mucho mejor: "pero un día, un día, y otros días"​. Ese plural le da mucho más peso a la historia de la letra: un hombre engañado sistemáticamente por la mujer a la que amaba. Luego grabamos la canción en dos versiones: una, con los acordes mayores (la original); otra, con el cambio de mayor a menor en la segunda parte. Todos parecen estar de acuerdo en que la segunda manera colorea mejor la idea. 
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aprendizaje/taller_letras/taller_de_alexander_jimenez/bitacora.txt · Última modificación: 2018/05/30 04:02 por pulpoman_de_los_corales